“Un trabajo conjunto entre convivencia escolar, fundación Lancaster y profesores del establecimiento, fue lo que hizo posible esta jornada de amor”

Desde muy pequeños sabemos que Dios y la familia son lo más importante, nos debemos a ellos en todos los ámbitos de nuestras vidas, es por esto que como colegio haciendo valer nuestra identidad misionera, más ahora en esta crisis sanitaria, hemos ido en ayuda de quienes más lo necesitan, las familias que conforman nuestra comunidad estudiantil.

Temprano por la mañana esperábamos ansiosos por la llegada de los víveres, poco a poco ingresaban y eran descargados en nuestro colegio, así cumplíamos la primera etapa de nuestra misión, verificamos organizamos y contamos todos los productos para comenzar de lleno con la confección de nuestras bolsitas Lancasterianas, las que irán en la ayuda directa de las familias más damnificadas por el Covid-19. Fue un arduo trabajo, pero con el apoyo de nuestros funcionarios, logramos el objetivo de 125 bolsas solidarias listas para su entrega, ahora solo bastaba esperar la llegada de los apoderados.

El gran día llegó, las donaciones comenzaron a las diez de la mañana, donde por supuestos los protocolos de higiene fueron prioridad. Así y todo las mascarillas no lograron ocultar la emoción en los ojos de los padres, hermanos y abuelos quienes recibían agradecidos esta bendición.

Un grano de arena puede hacer la diferencia cuando viene de quienes sienten el amor de Dios en sus corazones, a pesar de la adversidad tengamos fe en estos tiempos de crisis.

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